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GESTIÓN MUNICIPAL DE PILAR. FIEL REFLEJO DE LO QUE NADA CAMBIÓ

CARTA ABIERTA AL INTENDENTE MUNICIPAL DE PILAR

Hace años que en Pilar se convive con el silencio de los funcionarios ante la deficiente o nula prestación de servicios de primera necesidad.

Ejemplo de ello lo constituye la grave situación de inseguridad que padece la localidad, las constantes inundaciones y problemas de infraestructura, la deficiente prestación de los servicios de salud, entre otros.

En diciembre de 2015, ilusa e ingenuamente pensé que, a ese silencio de años, la actual gestión municipal le daría un giro de 180 grados y se transformaría el Gabinete Local en los oídos de su gente.

Lo fundamentaba puntualmente en dos razones: la primera por el “cambio” que pregonaron durante la campaña electoral y, la segunda, de índole netamente especulativa, supuse que, a los fines electorales y mediando una gran apertura hacia la ciudadanía, capitalizarían un enorme caudal votos a futuro provenientes de una sociedad la cual se encontraba muy disconforme con la inacción de gestiones anteriores.

Me equivoqué rotundamente.

Respecto al tema de inseguridad:

Causa asombro la sordera de los funcionarios cuando toda la ciudadanía pilarense pide a gritos: a) presencia policial en las calles a modo disuasivo; b) Control de motos para erradicar la presencia de motochorros evitando robos a comercios, salideras bancarias o arrebatos y, c) Vivir tranquilo en sus casas y no con miedo a ser sorprendido en pleno descanso en horario nocturno por delincuentes que entraron y, mediante el empleo de violencia, se apropian de las pertenencias de sus moradores ó d) Poder caminar por la calle luego de las 21 horas, sin ser víctima de un hecho ilícito.

Trascienden noticias de medios locales al ámbito provincial y nacional reproduciendo un video en donde los delincuentes muestran una denodada agresión al ciudadano laburante en pleno centro de la localidad y a hora pico, entrando a un local a mano armada, permaneciendo por cierto tiempo, consumando el robo, para luego fugarse tranquilamente.

Obvio que, de existir presencia policial, perpetrar esa fuga les costaría un poquito más de trabajo, pero no, la suerte estuvo del lado del delincuente y no del ciudadano que paga sus impuestos para que el Estado le brinde un mínimo de seguridad.

A las 48 horas de ese desgraciado suceso, un asalto a mano armada y con violencia  en un Instituto de Arte a 200 metros del lugar mencionado anteriormente, en hora pico y en pleno centro comercial, denominando los medios  al centro de la Localidad como “zona caliente”.

Existen zonas en Pilar azotadas por la delincuencia como el Barrio Luchetti.  Según los medios, el reclamo vecinal de presencia policial es constante en ese Barrio. Sus propios habitantes denuncian que, alertada la policía de un ilícito que se estaba cometiendo a mano armada, ésta tardó una hora y veinte minutos en llegar al lugar. Es claro, si los que están a cargo de brindar seguridad tardan 1 hora y 20 minutos luego de la alerta , no hay dudas que el Estado, garante de la seguridad del ciudadano, no responde. Y aquí, nadie podría decir a modo de defensa  que “no se hizo la denuncia respectiva”.

Robos de tipo piraña captados por las cámaras en la barrera de la bajada de Caamaño. Allí, donde hoy es el centro corporativo de Pilar con edificios de oficinas y hoteles de lujo, siendo a su vez, la avenida que conecta la Panamericana con importantes desarrollos y emprendimientos quizás con el metro cuadrado más caro de la localidad.

Agrava lo sucedido que el hecho fue perpetrado a 100 metros de un puesto fijo policial. Por supuesto, los delincuentes escaparon. Luego de ello, ante la conmoción de los vecinos, afectaron al lugar un móvil policial.

Permanentes hechos delictivos graves como reiterados robos a comercios,tiros en supermercados chinos, roturas para perpetrar ilícitos en automóviles estacionados, entre otros, son noticias de cada día en los prestigiosos medios locales como Multimedios Pilar, El Diario Regional, Pilar de Todos, Diario Resumen, o portales como www.pilar.com.ar, www.pilarhoy.com.ar; Canal Pilar, entre otros.

La respuesta de los funcionarios comunales es que “los índices delictivos bajaron” o ponen al ciudadano como responsable ante la opinión pública “por no hacer denuncias cuando es víctima”.

O peor aún, creyendo que se puede engañar y subestimar fácilmente al ciudadano, da cuenta lo sucedido en una reunión autoconvocada de comerciantes por el tema inseguridad en donde la Comuna envía a una convocatoria por “seguridad” a dos funcionarios de la cartera de “comercio” a dar la cara.

Los últimos, en plena reunión, y con los ánimos caldeados tanto de las víctimas como de la gente que tiene miedo hasta de caminar por las calles, argumentan que no entienden que se pida presencia policial cuando ellos, al entrar a la reunión, vieron dos patrulleros.

La burla quedó expuesta, logrando la respuesta del ciudadano que es la decepción y el desprecio a la política y por los políticos.

En el Diario Regional de Pilar del día domingo 8 de julio una nota periodística da cuenta que el Secretario de Seguridad de la Comuna es de brindar respuestas fuertes y muchas de ellas “destempladas” ante los reclamos y por eso no lo exponen a las reuniones vecinales.

De ser así: ¿El Comisario Retirado creerá que posee un conocimiento superador que trasciende a la problemática de la ciudadanía?

No quedaría duda alguna que, de confirmarse que a este funcionario lo preservan para que no de la cara, el último desconocería que un empleado comunal debe encontrarse al servicio del ciudadano que le paga su sueldo, lo cual sería óptimo que se lo recuerde su superior – el Jefe de Gabinete del Municipio-. A su vez, que se debe a su comunidad, y que ese deber lo OBLIGA a dar respuestas de manera educada, criteriosas y sólidas argumentativamente, excepto, claro está, que su particular exacerbación provenga por el hecho de no poseer fundamento alguno para solucionar lo que la sociedad le demanda, lo cual en lenguaje barrial se traduciría en: “menos chorros en la calle y más tranquilidad para el laburante y su familia”.

De confirmarse esta información, el Secretario comunal, como otros tantos que se encontrarían en la misma sintonía, poseerían una deficiente concepción del concepto de función pública entendiendo que los ciudadanos son sus subordinados, o que sus instrucciones y planes constituyen la verdad revelada no admitiendo disensos.

Desconocerían que ser un funcionario público implica brindar al ciudadano los medios básicos a fin de paliar necesidades primarias insatisfechas o de primera necesidad, siendo en este caso la garantía de “Seguridad” que se debe brindar desde el Estado, lo cual en Pilar , siendo moderado al calificarla, es enormemente deficitaria, conforme los hechos de notoriedad pública que por sí solos lo demuestran.

En el terreno de la infraestructura

Desde Nación, con la llegada de un Presidente Ingeniero y desde la Provincia con una Gobernadora altamente proactiva, se han puesto en marcha innumerables obras que se encontraban postergadas.

Desde emprendimientos cloacales de envergadura, pasando por el asfalto y la ampliación de rutas para evitar accidentes o culminando con las redes de Metrobus en la Provincia, entre otras que omito nombrar.

Esto tiene una connotación política muy importante a la hora de emitir el voto toda vez que, la persona que ahora posee una cloaca, o tarda 30 minutos menos por día en llegar a su trabajo tanto de ida como de vuelta o sale a la calle y se encuentra con asfalto, es altamente proclive a votar por la continuación del actual régimen de gobierno porque consiguió acercarse un poquito más a uno de los valores más preciados que posee el ser humano, que es el mejoramiento de su calidad de vida.

Lo contrario sucede en Pilar.

Comienzo con lo más burdo y primario.

La Sociedad de Comerciantes e Industriales de Pilar (SCIPA) entidad que agrupa al empresariado pilarense, días atrás se encontró que, entre “gallos y medianoche”, el Consejo Deliberante trataría la derogación de una norma la cual prohibía el cableado aéreo en el Distrito – esto promovido por el Ejecutivo Comunal- a fin de facilitar la entrada a prestadoras para brindar servicios de internet y cable.

El objetivo es que, sin necesidad de invertir a fin de pasar los cables de manera subterránea, comiencen a prestar el servicio aumentando más cables a los ya existentes agarrados de un poste en la vía pública, con el consecuente peligro potencial a la vida o a los bienes que acarrea la caída del mismo ante una tormenta o viento.

Cualquier ciudadano apreciará que esta decisión es totalmente contrapuesta con el objetivo tendiente a que la localidad se desarrolle y modernice.

Es más, Usted así lo sostuvo cuando era Concejal afirmando que Pilar era una “selva de cables” y que el funcionario debería ponerse fuerte a la hora de hacer cumplir las Ordenanzas. Que le pasó en el Interín Intendente Ducote que cambió tajantemente su opinión?

Con esta norma el propio Municipio haría de cumplimiento imposible un viejo anhelo pilarense que es la creación de un Paseo a Cielo Abierto, cuyo comienzo de ejecución fue suscripto un año antes entre los representantes de los empresarios y la Comuna, cobrando actualidad un viejo refrán: “lo que se escribe con la mano, se borra con el codo”.

Quisiera que alguien pueda explicar qué es lo que siente el comerciante que, luego de velar año tras año por un proyecto que realzaría y modernizaría un centro comercial -tal como se realizó en innumerables localidades del conurbano bonaerense-, se encuentra con que perdió su tiempo y fue nuevamente decepcionado por una política comunal.

Pilar dejó hace muchos años de ser un Pueblo donde se puede ligeramente legalizar el cableado aéreo.

Actualmente es una próspera Localidad de zona Norte de las que mayor envergadura tomó en los últimos años. No existen cadenas de restaurantes de primera línea que no se encuentren afincados en Pilar. Tenemos un hospital que es uno de los mejores del País, centros médicos y de diagnóstico que día a día se multiplican. Además de hipermercados, shoppings, representantes oficiales de marcas de automóviles, muchas de ellas de alta gama y ni que hablar de la cantidad de universidades que se instalaron en los últimos diez años.

En contraposición, la política local no acompaña el sostenido crecimiento y desarrollo del Distrito, aumentando la infraestructura vetusta, precaria, antigua y con necesidades básicas insatisfechas desde antaño. Ante esta elocuente realidad sostengo que NADA CAMBIÓ.

El tema inundaciones no es propio de un lugar puntual de Pilar. Ante una lluvia fuerte quedan inundadas históricamente calles no solo del centro sino la de entrada a los diversos barrios, countries y colegios.

Conozco de cerca la problemática puntual de la Calle Caamaño que, ante un chubasco se llena de agua en tres tramos, el primero apenas se baja de la Panamericana al lado del puesto policial, haciendo muy dificultoso que la gente pueda caminar o cruzar la arteria; luego, antes del puente del arroyo en donde existe un gran hipermercado y por último, en la bajada del puente justo en la entrada del Colegio Saint Matthews. Ni que hablar de esta calle desde la Ruta 25 hasta Lagoon. Se transforma literalmente en un lago.

Caamaño queda cortada en dos, siendo la única vía que posibilita a la gente poder acceder a sus viviendas o aún peor, que los padres puedan retirar a sus hijos de los colegios.

Evidentemente no fue tema que desveló ni al anterior gobierno comunal ni al actual. Conclusión: nada CAMBIÓ al respecto.

De igual manera invito al Gabinete Municipal a una caminata en un día de lluvia desde la bajada de la Panamericana sobre la calle Caamaño hasta Lagoon.

Algo les aseguro, pisaremos mucho pero mucho barro.

Si bien es cierto que la mayoría tenemos coche, también lo es que existe muchísima gente que, o no maneja o no tiene movilidad, a la cual no les queda otra alternativa que caminar, tal como se realiza en todas las ciudades del mundo.

Esta situación, en donde caminar un día de lluvia por una calle es imposible, obliga al transeúnte a esperar un medio público de trasporte que, según me cuentan, entre la llegada de un colectivo y otro, la mayoría de las veces existe una espera de más de 45 minutos, padeciendo el intenso frío o el terrible calor, según la época del año.

¿No les importa la falta de respeto que representa en una próspera localidad como Pilar obligar a la gente a caminar por el barro o no procurar un adecuado medio de transporte? ¿O será que no es competencia del Municipio el tratamiento de este tema referido al transporte? De no serlo ¿Qué le impide gestionar una mejora con las autoridades del propio oficialismo Nacional o Provincial, si son sus pares y pertenecen a la misma coalición denominada “cambiemos”?

Lo calificaría como desidia. Parecería que a los funcionarios que cobran sus sueldos de nuestros impuestos no les importa o le es indiferente la calidad de vida de sus representados, total la mayoría tiene auto. Por eso concluyo este punto en que NADA CAMBIÓ.

Me tendría que expedir sobre muchos puntos que quedan en el tintero, como el déficit de salud a los que no poseen medicina prepaga, el problema de las termoeléctricas, entre otros, lo cual por lo extenso, no lo haré en la presente nota.

Sí deseo dejar aclarado que soy un ciudadano que entiendo que lo único que sacará al País del estancamiento en que vive es el trabajo, el desarrollo, las inversiones y el crecimiento sostenido.

Soy un fanático de la política emprendida por la Gobernadora María Eugenia Vidal, una SEÑORA que demuestra con sus actos de Gobierno a cada momento que vive por y para la Provincia y, si se equivoca con alguna medida de gobierno, no duda en hacer pública su falla. Eso es grandeza política, contrariamente a los discursos donde se subestima al ciudadano, en los cuales se exterioriza la bajeza del político.

Es cierto que el Gobierno Nacional y Provincial se encuentran en medio de una fuerte turbulencia económica. Puedo asegurar que, hablando con mucha gente de diferente extracto social, expresan que, si bien existe cierto inconformismo lógico por la situación económica, no han perdido el sueño ni la esperanza de ver a su País crecer.

Por eso, esta nota tiene como objetivo un llamado de atención a las autoridades del Municipio de Pilar.

Muchos funcionarios fueron educados y preparados intelectualmente en diversas universidades nacionales como extranjeras, a lo cual por suerte y gracias a Dios también pude acceder a ello.

Den el ejemplo de gestionar poniendo todos los conocimientos al servicio de la comunidad recabados a lo largo de las importantes carreras, posgrados o masters que culminaron.

Distínganse ante la sociedad que los eligió  por esos conocimientos en determinadas materias que poca gente los obtiene y que tuvieron la suerte de poderlos adquirir mediando seguramente un importante esfuerzo intelectual de su parte.

No se dejen atrapar por la soberbia, las falsas lecturas, la subestimación, los oídos sordos a los reclamos de sus representados, la ceguera de la realidad,  la inoperancia o por trasnochados asesores que muchas veces ponen encima de los intereses de una comunidad, sus minúsculos intereses o inmensos egos. 

La sociedad necesita que se gestione óptimamente, que no se cierren centros de salud, que la gente de bajos recursos puedan acudir a una sala barrial en horario nocturno porque ellos son los más vulnerables y necesitan un médico ante una emergencia, toda vez que no poseen OSDE ni MEDICUS para que los galenos acudan a sus casas, siéndoles imposible que se trasladen a un centro de atención médica ante la falta de transporte o los elevados costos de remises.

Dejo expresamente aclarado que esta nota no tiene connotación política alguna ya que no aspiro a integrar la función pública.

Muy por el contrario, me siento representado por María Eugenia Vidal y por mi Presidente Ingeniero Mauricio Macri, pero, lamentablemente, no por el Intendente de la Localidad donde vivo, a pesar de constarme que tiene funcionarios de lujo en terceras líneas.

El Intendente tiene la oportunidad histórica de revertir esta gestión poco feliz. Ojalá no la desaproveche. De así hacerlo hará realidad el slogan que lo llevó a ejercer el cargo que hoy ocupa y que es “CAMBIEMOS” y puedo asegurar que, de lograrlo, le llegarán muchas felicitaciones y aplausos. El primero ojalá sea el mío, como el de otros tantos ciudadanos que queremos lo mejor para Pilar.

Dr. Marcelo H. Echevarría
Abogado (UBA)
Especialista en Ciencias Penales (UB).

 

Agradezco a El Diario Regional de Pilar y a su Director Sergio Abrate la publicación de esta columna